viernes, noviembre 28, 2025

LA BALA ROJA – Derbi 50 cc

Una unidad del departamento de carreras en Canarias

El 4 de mayo de 1969 marcó un punto de inflexión para Derbi en el Mundial de Motociclismo. Ese día, Ángel Nieto obtuvo en el circuito del Jarama el primer podio de la temporada, un segundo puesto que confirmaba la competitividad creciente del proyecto español. Dos semanas más tarde repitió resultado en Le Mans y, en julio de ese mismo año, logró su primera victoria mundialista en el histórico trazado urbano de Sachsenring (Gran Premio de Alemania del Este). Aquel triunfo constituyó el inicio de una etapa dorada para la marca de Martorell es, cuya presencia en la categoría de 50 cc acabó convirtiéndose en una referencia técnica de la época.

Arquitectura y prestaciones del prototipo Derbi 50 cc

La Derbi empleada en 1969 era un prototipo artesanal desarrollado específicamente para las exigencias del Campeonato del Mundo. Su propulsor era un motor mono cilíndrico refrigerado por aire, con una potencia ligeramente superior a los 15 CV y un régimen de giro cercano al 15.000 rpm, cifras muy elevadas para su cilindrada en aquel momento. La curva de par extremadamente estrecha obligaba a un uso muy preciso del cambio de marchas —habitualmente de seis velocidades— para mantener el motor dentro de su zona útil de funcionamiento.

Limitaciones estructurales y comportamiento dinámico

El conjunto ciclo reflejaba las limitaciones tecnológicas de finales de los años sesenta. El chasis tubular, acompañado de una suspensión de escaso recorrido y frenos de tambor, ofrecía un comportamiento adecuado pero exigente sobre asfaltos irregulares, muy comunes en los trazados urbanos del campeonato. El sistema de frenado, de eficacia limitada, requería un pilotaje anticipado y una gestión conservadora en las zonas de fuerte deceleración.

Los neumáticos, de perfil prácticamente cuadrado, constituían otro elemento crítico. Este diseño condicionaba severamente el ángulo de inclinación disponible y hacía que la transición al límite de adherencia fuese brusca y difícil de gestionar, especialmente en curvas rápidas.

Velocidad y rendimiento en los circuitos de la época

A pesar de estas limitaciones, la motocicleta era capaz de superar los 160 km/h en determinados escenarios. Esta cifra era posible gracias a los diseños de los circuitos de la época, muchos de los cuales incluían extensas rectas y curvas de amplio radio que favorecían la velocidad punta de las mecánicas pequeñas pero muy afiladas.

El papel de Paco Tombas en la evolución técnica

En la evolución y competitividad de estas Derbi fue fundamental la figura de Paco Tombas, responsable del desarrollo y afinado de los motores de la marca. Conocido como “el genio de la lima” y “el mago de los dos tiempos”, su trabajo manual de pulido, ajuste y optimización de componentes fue decisivo para que las Balas Rojas alcanzaran un nivel técnico que les permitiera competir de tú a tú con fabricantes punteros europeos.

Llega a Canarias la RAN “Bala roja”

En los años setenta, aparece en Canarias de la mano de Salón Mercurio. La única unidad que existe del departamento de Carreras cliente de Derbi. Tras la puesta en escena de las carreras del Sebadal y el gran tirón motoristico que estaba dando el mundillo de las carreras en Canarias, muchas marcas apostaron por traer sus réplicas de carrera oficiales.

Esta unidad, chasis número 009, RAN -Replica Angel Nieto-  fabricada en Martorell, venía para competir en solitario, dado el potencial de sus prestaciones; el caso negativo, después de probarla varios pilotos canarios, como Alfredo Sánchez “el cuantonera” o el gran Juani Herrera, entre otros,  ninguno conseguía el tacto necesario para sacarle su máximo rendimiento, un árbol de levas de 15.000 V. Al que había que arrancarla siempre arriba y eso en nuestras calles improvisadas a Circuitos, o subidas en cuesta era un hándicap considerable, la estrechez de su chasis y el acoplamiento sobre unas ruedas menudas tipo bicicleta, imposibilitaban coger ritmo y agilidad para sacarle la esencia.

Triste final y al museo del coleccionista

El desenlace lo encontraría en la subida Arucas, donde el piloto Alfredo el cuantonera acabó empotrado en la curva del árbol bonito, rematando la historia nefasta de la bala roja canaria. Luego se olvidó en el taller y de ahí al mejor postor para el museo del recuerdo, actualmente maquillada y con nuevo motor precintado Miguel Angel Toledo, la adquirió y la luce en el salón de casa, después de haber paseado por unos cuantos Viejas Glorias, incluso firmada por el propio Angel Nieto cuando vino a su evento. -Doce + un VG- 12-13 de noviembre de 2001

Sin duda el Boom de Derbi, tiene su máxima expresión en esta joya roja alargada cuyas entrañas limó el gran Paco Tombas, una autentica Pata negra de 50 cc clásica.

 

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