Una
unidad del departamento de carreras en Canarias
El
4 de mayo de 1969 marcó un punto de inflexión para Derbi en el Mundial de
Motociclismo. Ese día, Ángel Nieto obtuvo en el circuito del Jarama el primer
podio de la temporada, un segundo puesto que confirmaba la competitividad
creciente del proyecto español. Dos semanas más tarde repitió resultado en Le
Mans y, en julio de ese mismo año, logró su primera victoria mundialista en el
histórico trazado urbano de Sachsenring (Gran Premio de Alemania del Este).
Aquel triunfo constituyó el inicio de una etapa dorada para la marca de Martorell
es, cuya presencia en la categoría de 50 cc acabó convirtiéndose en una
referencia técnica de la época.
Arquitectura
y prestaciones del prototipo Derbi 50 cc
La Derbi empleada en 1969 era un prototipo artesanal desarrollado específicamente para las exigencias del Campeonato del Mundo. Su propulsor era un motor mono cilíndrico refrigerado por aire, con una potencia ligeramente superior a los 15 CV y un régimen de giro cercano al 15.000 rpm, cifras muy elevadas para su cilindrada en aquel momento. La curva de par extremadamente estrecha obligaba a un uso muy preciso del cambio de marchas —habitualmente de seis velocidades— para mantener el motor dentro de su zona útil de funcionamiento.
Limitaciones
estructurales y comportamiento dinámico
El
conjunto ciclo reflejaba las limitaciones tecnológicas de finales de los años
sesenta. El chasis tubular, acompañado de una suspensión de escaso recorrido y
frenos de tambor, ofrecía un comportamiento adecuado pero exigente sobre
asfaltos irregulares, muy comunes en los trazados urbanos del campeonato. El
sistema de frenado, de eficacia limitada, requería un pilotaje anticipado y una
gestión conservadora en las zonas de fuerte deceleración.
Los
neumáticos, de perfil prácticamente cuadrado, constituían otro elemento
crítico. Este diseño condicionaba severamente el ángulo de inclinación
disponible y hacía que la transición al límite de adherencia fuese brusca y
difícil de gestionar, especialmente en curvas rápidas.
Velocidad
y rendimiento en los circuitos de la época
A
pesar de estas limitaciones, la motocicleta era capaz de superar los 160 km/h
en determinados escenarios. Esta cifra era posible gracias a los diseños de los
circuitos de la época, muchos de los cuales incluían extensas rectas y curvas
de amplio radio que favorecían la velocidad punta de las mecánicas pequeñas
pero muy afiladas.
El
papel de Paco Tombas en la evolución técnica
En
la evolución y competitividad de estas Derbi fue fundamental la figura de Paco
Tombas, responsable del desarrollo y afinado de los motores de la marca.
Conocido como “el genio de la lima” y “el mago de los dos tiempos”,
su trabajo manual de pulido, ajuste y optimización de componentes fue decisivo
para que las Balas Rojas alcanzaran un nivel técnico que les permitiera
competir de tú a tú con fabricantes punteros europeos.
Llega a Canarias la RAN “Bala roja”
En
los años setenta, aparece en Canarias de la mano de Salón Mercurio. La única unidad
que existe del departamento de Carreras cliente de Derbi. Tras la puesta en
escena de las carreras del Sebadal y el gran tirón motoristico que estaba dando
el mundillo de las carreras en Canarias, muchas marcas apostaron por traer sus
réplicas de carrera oficiales.
Esta
unidad, chasis número 009, RAN -Replica Angel Nieto- fabricada en Martorell, venía para competir en
solitario, dado el potencial de sus prestaciones; el caso negativo, después de
probarla varios pilotos canarios, como Alfredo Sánchez “el cuantonera” o el
gran Juani Herrera, entre otros, ninguno
conseguía el tacto necesario para sacarle su máximo rendimiento, un árbol de
levas de 15.000 V. Al que había que arrancarla siempre arriba y eso en nuestras
calles improvisadas a Circuitos, o subidas en cuesta era un hándicap considerable,
la estrechez de su chasis y el acoplamiento sobre unas ruedas menudas tipo bicicleta,
imposibilitaban coger ritmo y agilidad para sacarle la esencia.
Triste
final y al museo del coleccionista
El
desenlace lo encontraría en la subida Arucas, donde el piloto Alfredo el cuantonera
acabó empotrado en la curva del árbol bonito, rematando la historia nefasta de
la bala roja canaria. Luego se olvidó en el taller y de ahí al mejor postor
para el museo del recuerdo, actualmente maquillada y con nuevo motor precintado
Miguel Angel Toledo, la adquirió y la luce en el salón de casa, después de
haber paseado por unos cuantos Viejas Glorias, incluso firmada por el propio Angel
Nieto cuando vino a su evento. -Doce + un VG- 12-13 de noviembre de 2001
Sin
duda el Boom de Derbi, tiene su máxima expresión en esta joya roja alargada cuyas
entrañas limó el gran Paco Tombas, una autentica Pata negra de 50 cc clásica.



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