Para los trialeros que descubrimos el coloso de pilancones después de recorrer las sendas de la cuenca, le habiamos tomado mucho cariño, era la bandera del bosque de Gran Canaria, con sus 40 metros de altura, 401 años de antiguedad, una cintura que necesitaba cuatro hombres con los brazos en cruz para abrazar su tronco. En los ochenta, alguien sin escrúpulos, empezó a herirlo para extraerle resina, y se fué convirtiendo en una enorme cueva dejando tan solo el cascarón, hace más diez años que está clinicamente muerto. Supero el último incendio y quedó agonizante hasta que una ráfaga de viento acabó con su percha. Era el santuario del caminante y trialero, subir las tederas, el ventoso, bajar la de degollada de los helechos, la degollada de Manzanilla o desde el Morro las Vacas, siempre había una excusa para visitarlo, esta foto la hemos hecho hace un mes escaso. A todos nos llega la hora, aunque nos duele que alguien acelere el proceso. Pino pilancones seguiran los restos de tu tronco, siendo el santuario de quien fuistes, junto a la Cruz de María.
Memorias de Africa
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*Pedro Manrique comenta:*
Hay una fecha para mí imborrable.
El 30 de junio de 1969, fecha en que se entregó Sidi Ifni a Marruecos,
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Hace 1 semana

