No me canso de admirar esta replica de Jim Pomeroy, el afortunado de Bruno tuvo la feliz idea de ponerla al día nuevamente, recreandose artesanalmente, buscando en las páginas webs americanas y consiguiendo los pequeños detalles a través del trabajo de sibarita que supone restaurar cualquier motocicleta, sinceramente hasta en el salón de la casa luce percha y moralmente a recuperado parte de la memoria de nuestras aficiones del pasado, felicidades Bruno a merecido la pena. Ojala y con tu ejemplo vayamos recuperando viejas glorias del calibre de esta joya.
La noche se cierne
-
Que noche tan larga, llena de duendecillos que atrapan la luz
Que destilan los sueños, que se mecen en los páramos de tu imaginación,
aunque llegue l...
Hace 1 día


No hay comentarios:
Publicar un comentario