martes, julio 14, 2026

NÉSTOR CABALLERO, MENTOR CON ESENCIA DE MAESTRO

 

Hay personas con las que hablar cuatro horas seguidas, sin pausa, sin parar, es un placer solo reservado a los sibaritas de las historias del motociclismo. Néstor Caballero Pirez puede que no les diga mucho, pero, si detallamos su antecedente motorístico, como mecánico y apasionado de las motos, podemos interpretar que estamos ante un grande del conocimiento y de la evolución de las grandes marcas. Aunque quizás su broche de oro pudiera estar en haber sido privilegiado alumno de Juan Artigas Rosich y, posteriormente, mentor de nuevos profesionales.

Su naturaleza sencilla y humilde no hizo valer el pasaporte que, en su momento, pudiera haberle dado su padre, don Rafael Caballero, comercial de José Juan Abou, quien recibió la solicitud de encontrar un mecánico de Ducati para el desarrollo de la nueva marca en Canarias. Así llegó Juan Artigas desde Mototran Barcelona, para impulsar la expansión de Ducati en las islas, como complemento de las motocicletas dentro del amplio abanico de automóviles que representaban.



Esas casualidades y conexiones del destino llevaron primero a Néstor a foguearse en el aprendizaje del oficio. Se inició en el taller de Manolo el Chirringa, en Salto del Negro, tomando soltura en lo que siempre había sido su sueño: las motos. Más tarde, por esas extrañas casualidades de la vida, acabó como aprendiz en el taller de Juan Artigas. Allí comenzó su verdadera formación y su particular filosofía para entender las motocicletas y sus entresijos mecánicos.