Por fin está en casa, el niño. Ha crecido y hecho grande el motociclismo, la tifosis, le perdonará tanto escarceo japonés, lo importante es que vuelve. A casa vuelve, como el turrón. Es el legitimo heredero del Dios mito. Y nos seguira deleitando con este otro juguete, ya nos da igual los resultados que obtenga, lo que queremos es seguir disfrutando del rey. Del más grande. que Suerte Valentino.. Ducati. Hará lo que le pidas. la moto perfecta.. Seguro.
Generosa, siempre desprendida, llegó la luz.
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Su infinita gracia luminosa marcó el umbral y sometió a las sombras al
marco de su identidad. Aquella infancia rural, entre el tedio y la
frustració...
Hace 5 días

