Hay tantas motos que llenan nuestras pasiones, que encontrar oportunidades para probarlas deberia ser el primer mandamiento del motorista. Y probar tantas como puedas y disfrutar de la esencia y el desarrollo que te regala el constructor, de la leyenda o la historia de la marca, de la evolución y el concepto y por último y en mi caso el cultivo de la poesía de su movimiento, de la belleza de su estampa, su firme y robusta seducción. Manejarla es sentarse en la sala del último cine moderno y escuchar su melodia envolvente, puro "Sun Roon". Increíble, no había descubierto ninguna moto que sonara así. Es indescriptible. Como moverte con un potente dron encima de una tribu India que galopa a grito de guerra las praderas americanas, mientras oyes el silbido de las flechas en la caza de bisontes. Y el escenario te libera la imaginación con una banda sonora potente y enérgica
CONVERSACIONES EN UNA TIENDA
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El fin de semana llegó cargado de nubes obreras, trayendo enchumbados
mensajes de continuidad invernal. Después de tanta tierra amasada por la
borrasca ...
Hace 2 semanas

