La naturaleza humana y su deseo de aventura e intrepidez, no tiene límites y el deseo irrevocable de vivir una experiencia única, agudizan el ingenio, maduran el tiempo y se desarrollan en el escenario. Así fué y así lo vivieron, una vez más con el mejor brindis a una de las mejores motos españolas de todos los tiempos. La Montesa Impala, su conocimiento y el de la marca, su mítica operación Impala. Bien merece un aliciente nuevo para agrandar su leyenda. Cincuenta años de historia, bien lo merecen. Felicidades Montesa Impala.
Generosa, siempre desprendida, llegó la luz.
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Su infinita gracia luminosa marcó el umbral y sometió a las sombras al
marco de su identidad. Aquella infancia rural, entre el tedio y la
frustració...
Hace 5 días
