Acabo de enterarme la desaparición del amigo Manolo. Fué un gran defensor del Viejas Glorias y durante muchos años cargaba ilusionado su camioneta con todo el material. pequeñas y medianas cilindradas para llevarlas al evento, siempre fiel, siempre alegre y con esa chispa de guerrero del asfalto antiguo. Recuerdo visitarle en su casa de la Higuera Canaria, se pasaba los fines de semana alrededor de sus motos y coches clásicos, tenía siempre los deseos cercanos de compartir sus pasiones con los amigos, y recuperó mucho material de pequeñas cilindradas que hoy estaría desaparecido. Mandamos un abrazo fuerte a su familia, y mucha fuerza y amor. Nos quedamos con sus mejores sonrisas con el Viejas Glorias, del que siempre fué un defensor a Ultranza. Abrazos al cielo, compañero., hasta volvernos a ver.

