miércoles, agosto 26, 2026

Sueños de una noche de verano

 

Sonaba “Sol caliente”, de Collage, en La radio al sol, programa estrella de Radio ECCA. También “Échame a mí la culpa”, de Albert Hammond, o el ya trillado “Para que no me olvides”, de Lorenzo Santamaría. Aquel pop romántico de los setenta que casó a buena parte de la España obrera del despertar, en los últimos suspiros del régimen y mucho antes de que los divorcios entraran a formar parte de nuestra normalidad.

Aquella revolución musical puso también de moda Las noches de Ronda, con sus canciones dedicadas, y nos mantenía anclados a la radio, aquel aparato que entonces era ventana abierta al mundo, compañía de las casas y mensajero de todo lo que ocurría más allá de nuestras pequeñas fronteras.

Recuerdo descubrir la música pop extranjera, The Beatles, Creedence Clearwater Revival o Supertramp, allá por los primeros años setenta, mientras le lavaba el coche a mi tío a cambio de unos duros. Era un Volkswagen Escarabajo 1300, verde intenso, con unas franjas blancas laterales que le daban un aire moderno, pop y casi discotequero.

Dentro llevaba aquellas extravagancias que nos parecían venidas directamente del futuro: relojes japoneses, adornos curiosos y cintas de cartucho con los últimos gritos musicales que llegaban de Europa. Ellos habían descubierto aquel pequeño Dorado canario que comenzaba a crecer alrededor de la construcción y del nuevo Sur turístico, donde parecía posible ganar dinero y escapar de una vida que hasta entonces venía marcada por el campo, el esfuerzo y unas posibilidades bastante estrechas.

miércoles, agosto 12, 2026

Adios Manolo

 

Acabo de enterarme la desaparición del amigo Manolo. Fué un gran defensor del Viejas Glorias y durante muchos años cargaba ilusionado su camioneta con todo el material. pequeñas y medianas cilindradas para llevarlas al evento, siempre fiel, siempre alegre y con esa chispa de guerrero del asfalto antiguo. Recuerdo visitarle en su casa de la Higuera Canaria, se pasaba los fines de semana alrededor de sus motos y coches clásicos, tenía siempre los deseos cercanos de compartir sus pasiones con los amigos, y recuperó mucho material de pequeñas cilindradas que hoy estaría desaparecido. Mandamos un abrazo fuerte a su familia, y mucha fuerza y amor. Nos quedamos con sus mejores sonrisas con el Viejas Glorias, del que siempre fué un defensor a Ultranza. Abrazos al cielo, compañero., hasta volvernos a ver.